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Síndrome del Bebé Golpeado y VACUNAS

27 junio 2012 3 comentarios

 

Por Dra. Viera Scheibner

Traducido por: Andrea Santander                         

Recientemente, ha habido una “epidemia” del así llamado “Síndrome del Bebé Golpeado”. Habitualmente los padres y cuidadores de niños como las “nanas” han sido acusados en forma incrementada de zamarrear al bebé al punto de causarle daño cerebral permanente y muerte. ¿Por qué? ¿Existe un incremento sin precedentes en el número de personas que cometen infanticidio o que tienen una ambición de dañar seriamente a bebés? ¿O existe algo más siniestro en juego?

Algún tiempo atrás, comencé a recibir pedidos de abogados o de parte de los mismos padres acusados, de informes de experto. Un estudio acabado de la historia de esos casos reveló algo distintamente siniestro: en cada caso por separado, los síntomas aparecieron en breve, después de las vacunaciones del bebé.

Durante la investigación del historial médico personal de esos bebés, basado en los diarios de los cuidadores y registros médicos, establecí rápidamente que a esos bebés se les dio una o más de la serie de vacunas, llamadas de rutina, de la hepatitis B, DPT (Difteria, Pertussis y Tétanos), Polio y HIB, brevemente antes que desarrollaran síntomas de enfermedad, resultando en grave daño cerebral o muerte.

El escenario habitual es que un bebé nace y está bien inicialmente. A la edad habitual de 2 meses, se le administra la primera serie de vacunas mencionadas arriba. (Algunas veces una inyección de hepatitis B es dada inmediatamente después del nacimiento, mientras madre y niño están aún en el hospital. Sin embargo, un gran número de bebés ahora muere dentro de días o de 2 a 4 semanas de nacidos, después de la vacuna de la hepatitis B, según está documentado por los registros VAERS (Sistema de Informe de Efectos Adversos por Vacuna en los EEUU).

De manera que los bebés dejan de progresar, comienzan a deteriorarse y usualmente desarrollan señales de infección del tracto respiratorio. Luego viene la segunda y tercera inyección y la tragedia golpea: el niño podría llorar intensa e incontroladamente, podría dejar de alimentarse apropiadamente, vomitar, tener dificultad para tragar, llegar a estar irritable, dejar de dormir y podría desarrollar convulsiones con acelerado deterioro progresivo de su condición y  principalmente del funcionamiento de su cerebro.

Este deterioro podría ser rápido o podría avanzar lentamente hasta que los padres notaran que algo está muy mal con su hijo y luego correr al doctor u hospital. Resulta interesante que a ellos se les pregunta invariablemente cuándo el bebé fue vacunado. Sabiendo que el bebé fue ciertamente vacunado, a los padres se les podría re-asegurar que todos sus síntomas se pasarán.  Ellos son enviados a casa con el consejo “Déle a su hijo Paracetamol”. Si ellos persisten en considerar la reacción del bebé como grave, podrían ser etiquetados como padres ansiosos o problématicos. Así que los padres se van a casa y el hijo permanece en una condición grave o muere.

Hasta recientemente, la muerte por vacuna podría ser etiquetada como de la “muerte infantil repentina”, particularmente si los síntomas y manifestaciones patológicas fueran mínimas. Sin embargo, hoy en día, con una alarmantemente incrementada frecuencia, los padres (o al menos uno de ellos, habitualmente el padre) podría ser acusado de zamarrear al bebé hasta la muerte. El acusado podría incluso “confesar” el zamarreo del niño, dando la razón –por ejemplo- de haber encontrado al niño yaciendo quieto y no respirando o con una mirada congelada en sus ojos, los padres lo zamarrean suavemente -como si  fuera natural- en su intento de revivirlo. Algunas veces, irónicamente, ellos salvan la vida del bebé, sólo para ser acusados de causar los daños internos que hicieron que el bebé dejara de respirar en primer lugar, y donde de hecho estuvieron presentes cuando tomaron al bebé para revivirlo.

No importa lo que los padres digan o hagan, todo está contra ellos. Si ellos lloran y son emocionales, ellos serán acusados de mostrar signos de culpabilidad. Si ellos se las arreglan para permanecer compuestos y sin emocionalidad, ellos serán llamados calculadores, controladores y culpables debido a eso.

En otro escenario los padres tratan de describir los síntomas al doctor que los atiende en el hospital o en cirugía, pero están totalmente perdidos para comprender qué le ocurrió a su bebé. Para su impacto, ellos descubre más tarde que mientras ellos estaban describiendo los síntomas observados el médico u otro miembro del staff estaba escribiendo 3 palabras en el registro médico: Síndrome bebé golpeado.

Muchos de estos padres terminan enjuiciados e incluso sentenciados en prisión por un crimen que alguien más cometió. Algunos de estos casos han sido resueltos por pericias en la apelación o han sido ganados basados en informes de experto, demostrando que las vacunas son la causa de los daños observados o muerte. Sin embargo, sólo dios y un buen abogado  pueden ayudar a esos padres o cuidadores, a quienes les tocó ser no-educados o tener registros criminales, particularmente por violencia, o tener historias anteriores de muertes similares “sin explicación” de un bebé a su cuidado o -peor aún- tener un bebé dañado por vacunas con un brazo quebrado o con cráneo fracturado. Más y más a menudo, a los desafortunados padres se les da la opción de un “trato”: si ellos confiesan y/o se acusan culpables, sólo obtendrán un par de años en prisión, pero si no lo hacen, podrían terminar obteniendo hasta 20 años.

Me dijo una trabajadora social en los EE.UU. que muchos padres se están pudriendo en cárceles de Norteamérica. Primero, ellos son obligados a vacunarse con lo que se les ha acusado, y luego, cuando ocurren los efectos secundarios de muerte, son acusados de causarlos.

Inevitablemente existe la posibilidad que el infanticidio o abuso infantil esté involucrado en algunos casos. Sin embargo, no existe razón determinable por la cual tantos padres u otros cuidadores de niños de repente empiecen a comportarse como tales abusadores de infantes. Es increíblemente insensible y llama a sospechar de inmediato y acusar a los distraídos e inocentes padres de dañar a su propio hijo.

ESTUDIOS MÉDICOS

Miremos ahora la literature médica que trata con el syndrome del bebé golpeado y abuso infantile.

Caffey (1972, l974)1,2 describió el “syndrome del bebé golpeado” como un resultado de zamarreo manual de las extremidades con sangramiento intracraneal e intraocular inducido, relacionado con daño cerebral permanente y retardo metal. Él se refirió a su propio paper, publicado casi 30 años antes a los papers citados arriba, los que describen lo que él llamó  “los originales 6 bebés golpeados en 1945”. Los elementos esenciales en esta descripción eran hematomas, sangramientos intraoculares y cambios en los huesos largos de múltiple tracción. Estos descubrimientos llegaron a convertirse en la marca de la “evidencia” que un niño había sido golpeado antes de desarrollar estos síntomas.

Reece (1993)3 analizó abuso infantile fatal y syndrome de muerte súbita infantil (SIDS) y consideró las críticas decisiones diagnósticas. Enfatizó que distinguir entre una muerte infantil inesperada debido al SIDS y una debido al abuso infantil desafiaba a los pediatras, médicos de familia, patólogos y agencias de protección infantil. Por otro lado, ellos deben informar de instancias de sospechas de abuso infantil y proteger a los otros niños en la familia; y por otra parte,  todos concuerdan que el conocimiento en esta área es incompleta y la ambigüedad existe en muchos casos.

Duhaime et al. (l992)4 escribió que “pacientes con hemorragia intradural y sin historias de gtraumas deben tener también exámenes radiográficos y clínicos de impactos en la cabeza, inexplicables fracturas a huesos largos u otros tejidos en los que se haya infligido daño, para eliminar completamente la posibilidad de hemorragia intracraneal espontánea como podría ocurrir raramente de una malformación o desorden hemorrágico.”

Mientras no esté en disputa que algunos padres y cuidadores de niños pudieran causar los daños arriba mencionados por un maltrato a los niños, uno debe tener mucho cuidado en interpretar descubrimientos de patologías similares de daños causados por otros, pues es un insulto a quienes no tienen nada que ver con daños mecánicos y maltrato infantil.

Nunca olvidaré al padre de un bebé de 1 mes de vida, quien después de entrar en apelación por haberle causado síndrome de bebé golpeado, dijo estas palabras: “Aún no sabemos qué mató a nuestro bebé.” Pero ocurre que no se le ocurrió a nadie decirles que fue la vacuna la que mató a su bebé.

Entonces ¿qué otra cosa pudo causar daño cerebral, sangramiento intracranial, hemorragias oculars retinales y fractura de cráneo y otros huesos?

Desde que comenzaron las vacunaciones infantiles, se informó de graves daños al cerebro, cardiovasculares, metabólicos y otros daños, empezando a llenar las revistas médicas.

Ciertamente, las vacunas como la pertusis (tos convulsiva) son actualmente usadas para inducir encefalomielitis (encefalomielitis alérgica experimental) en animales de laboratorio (Levine and Sowinski, 1973—5). Esto es caracterizado por hinchazón del cerebroy hemorragias de una extensión similar a la causada por daños mecánicos (Iwasa et al., 1985′)6.

Munoz et al. (1981)7 estudiaron actividades biológicas de una toxina, pertusinógeno cristalino, producido por la pertusis Bordetella, el agente causante en la pertusis y un ingredient active en todos los tipos de vacunas pertusis, ya sean celulares o acelulares, en un número de experimentos de laboratorio con ratones. Ellos establecieron que diminutas cantidades de pertusinógeno inducía la hipersensibilidad a la histamina (aún detectada 84 días después de su administración), leucocitosis, producción de insulina, producción incrementada de anticuerpos de IgE y Gi para la albúmina de huevo de gallina, susceptibilidad a chock anafiláctico y permeabilidad vascular de músculo estriado. Una dosis de 546 nanogramos por ratón mató al 50% de las ratas. Típicamente, las muertes fueron retardadas. Cuando una dosis de 5 microgramos de pertusinógeno fue administrado, la mayoría de las ratas no ganaban peso y morían por el día 5; la última rata murió el día 8. Una dosis de 1 microgramo de una preparación, mató a 4 de 5 ratas. Las primeras ganaron peso del día 2 al 5, pero entonces permanecieron cerca del peso constante hasta que murieron. Incluso la que sobrevivió por 16 días (fue entonces asesinada) experimentó crisis (se detuvo en ganar peso) en los días en que las otras murieron. La que vivió más, podría haber muerto el día 24. Esto es otro de los días críticos identificados por la investigación de Cotwatch en bebés respirando, en la que bebés tienen brotes de estrés inducido al respirar, o mueren después de la vacunación.

Interesantemente, cuando animales de laboratorio desarrollan síntomas de daño por vacuna y luego mueren, nunca es considerado coincidente; pero cuando niños desarrollan los mismos síntomas y/o mueren después de la administración de las mismas vacunas, es considerado coincidencia o causado por sus padres u otros cuidadores. Cuando todo esto falla, entonces es considerado “misterioso”.

Reacciones atrasadas son la norma más que la excepción. Esto ha sido explicado como una consecuencia de una complejitud inmunológica intravascular de antígeno particulado (organismos pertusis celulares o acelulares) (Wilkins, 1988′)8.  Sin embargo, los vacunadores tienen gran dificultad con esto y como una regla dibujan largamente líneas de tiempo irrelevantes para aceptar la vinculación causal entre administración de vacunas y un conjunto de reacciones, usualmente de 24 horas hasta 7 días. Sin embargo, la mayoría de las reacciones a las vacunas son retrasadas y la mayoría de los casos son entonces considerados sin relación a la vacunación.

Uno sólo tiene que revisar un inserto de producto de la vacuna de la hepatitis B, para ver que aparte de reacciones locales colaterales, podrían ocurrir un número de signos neurológicos tales como parestesia y parálisis (incluyendo el Síndrome de Guillain-Barré, neuritis óptica y esclerósis múltiple).

Devin et al. (1996)9, describieron hemorragias retinales, las que son empáticamente consideradas la señal segura de abuso infantil, incluso cuando éstos pueden ser causados por las vacunas. Goetting and Sowa (1990)10 describieron hemorragia retinal la que ocurrió después de resucitación cardiopulmonar en niños.

El abombamiento de la fontanela fue descrito por Jacob and Mannino (1979)11, como una directa relación a la vacuna DPT. Ellos describieron un caso de un bebé de 7 meses de edad quien 9 horas después de la tercera vacunación DPI’ vaccination, desarrolló un abombamiento anterior de la fontanela y llegó a estado febril e irritación.

Moretones y sangramiento fácil es una de las características señales del desorden de coágulos, trombocitopenia, un reconocido efecto adverso en muchas vacunas. Sus primeras señales son moretones y sangramiento y erupciones similares a petequias. Trombocitopenia podría resultar en el cerebro y otras hemorragias (Woerner et al.L, 1981)12.

Las convulsiones que siguieron a 1 en cada 1.750 vacunas DPT (Cody et al., 1981)13, pueden resultar en inexplicable caídas en niños mayors que pueden sentarse o levantarse, la que podría causar trizaduras lineales del cráneo y otras fracturas. Cuando uno considera que se supone que  los bebés obtengan un mínimo de 3 dosis de DPT y OPV (vacuna oral de la polio), entonces el riesgo de desarrollar una convulsión es 1 en 580, y con 5 dosis el riesgo se incrementa en 1 en 350. Esto significa que un gran número de bebés desarrollan convulsiones después de la vacunación, entre las edades de 2 a 6 meses, hasta cerca de 18 meses, y de 5 a 6 años. Las convulsiones ocurren a menudo cuando uno de los padres o quien cuide al niño no está mirando, y el niño, mientras tanto yace acostado o sentado en el piso, simplemente calló de espaldas o hacia sus brazos.

Todas estas señales pueden ser mal diagnosticadas como resultado de daños mecánicos, particularmente así debido a que los vacunadores simplemente rechazan admitir que las vacunas causan graves daños causados por la perniciosa rutina de hasta 18 vacunas con las que los bebés son inyectados dentro de los 6 primeros meses de vida.

El sistema judicial debería por lo tanto estar más abierto a la vía documentada y explicaciones alternativas de los daños observados, y estar más alerta de las afirmaciones de los “expertos” pro-vacunas, que nada más que un vigoroso zamarreo pueda causar hemorragias retinales, inclusive tales afirmaciones sólo reflejan su ignorancia. Tales “expertos” luego van a casa y con impunidad continúan recomendando a los padres vacunar a los niños, y así ellos causan más y más casos de niños y bebés dañados por vacunas.

LA EPIDEMIA DE SARAMPIÓN QUE NUNCA EXISTIÓ

El término “Síndrome Munchausen por proxy” ha sido usado para identificar individuos que matan o dañan a un niño, para llamar la atención sobre sí mismos.  El término fue usado en muchas instancias en los años 80, cuando se hicieron los primeros intentos para explicar algunos de los casos de muerte súbita infantil.

De acuerdo a Meadow (1995),l4, “Síndrome Munchausen por proxy”  es una terminología llamativa, originalmente usada por razones periodísticas. Fue un término aplicado comúnmente a adultos que se presentaron a sí mismos con falsas historias de enfermedad, tal como el ficticio Baron de Munchausen quien viajó sobre bolas de cañón. El término es usado ahora para aplicarlo a padres de niños que presentan falsas historias de enfermedad, fabricada por un padre o alguien más en esa posición.

Mientras el término podría tener cierta validez describiendo esta forma especial de abuso infantil en casos documentados de padres envenenando lentamente a su hijo o exponiéndolo a innecesarios y a menudo peligrosos e invasivos tratamientos médicos, más recientemente llegó a ser una forma en que algunos doctores camuflan los reales efectos secundarios observados, especialmente en vacunaciones en el Reino Unido de sarampión, sarampión-rubeola-paperas, sarampión-rubeola. Muchos miles de niños Británicos (hasta 15.000, en mi considerada opinión) desarrollaron signos de autismo usualmente asociados con síntomas al intestino después de haber sido vacunados con las vacunas arriba mencionadas en 1994.

El boletín de ética médica publicó 2 artículos, en 1994 y 1995, tratando con este problema. El artículo de Octubre de 1994 (“¿Es tu vacuna del sarampión realmente necesaria?”) afirmó que durante Noviembre de 1994 el gobierno de Gran Bretaña estaría corriendo una campaña masiva de vacunación de sarampión con la intención de llegar a cada niño entre las edades de 5 y 16 meses.

Se afirmó que el propósito de esa campaña era prevenir una epidemia que de otra forma ocurriría en 1995, con hasta 200.000 casos y hasta 50 muertes. El artículo también mostró que desde 1990 ha habido sólo 8.000 a 10.000 casos e sarampión cada año en Inglaterra y Gales, y que coincidentemente fue una epidemia de sólo cerca de 5.000 casos en Escocia en el invierno de 1993/1994. Entre Mayo y Agosto de 1994, el promedio de notificación en Inglaterra y Gales cayó agudamente, de manera que no había nada que sugiriera claramente una epidemia inminente.

El artículo  de 9 páginas en el número de Agosto de 1995 de la BME afirmaba entre otras cosas que el 14 de Septiembre de 1992, el Departamento de Salud retiró 2 marcas de vacunas MMR (paperas, sarampión y rubeola), después de una filtración a la prensa sobre el riesgo de los niños a desarrollar brotes de meningitis después de la administración de estas vacunas. Ambas marcas contenían la cepa Urabe que se demostró causaba meningitis en 1 cada 1.044 vacunas (Yawata, 199415).

Basadaen la epidemiología del sarampión, nunca iba a haber una epidemia el año 1995 y ciertamente no había justificación para la vacunación concomitante de rubeola. La campaña masiva fue planeada como una alternativa experimental para un calendario de vacunación de sarampión-paperas-rubeola de 2 dosis. El gobierno del Reino Unido guió mal a los padres sobre la necesidad de la campaña y sobre los riesgos relativos de sarampión y la vacunación del sarampión. El Departamento de Salud rompió la ley de la Unión Europea sobre contratos para proveer las vacunas de la campaña. Todo esto debió ser extremadamente afortunado para las empresas farmacéuticas en cuestión, desde que las provisiones de vacunas de sarampión y rubeola fueron dejadas en 1992 y por las que virtualmente no había demanda y que pronto caducarían.

La campaña de vacunación logró muy poco. Ciertamente, en 1995 había tanto como el doble de muchos casos de rubeola confirmada serológicamente en Inglaterra y Gales, como en el mismo período de 1994: 412 casos contra 217.  Seis casos de rubeola en mujeres embarazadas fueron informados. Los datos indican que más casos de sarampión fueron notificados en el primer trimestre de 1995 (n=11) que en el primer trimester de 1994 (n=9). A pesar de esto, hubo varias afirmaciones por parte de medicos del gobierno que la transmisión de sarampión se había detenido entre niños en edad escolar. Higson (1995)16 escribió que 2 oficiales del Departamento de Salud trataron de justificar el éxito de la campaña de vacunación de sarampión y rubeola, usando datos que no pueden ser usados para dar comparaciones año a año para infecciones de sarampión. Ciertamente, él escribió que los datos recolectados por los Departamentos de salud Pública sobre las notificaciones de sarampión muestran que no indican beneficio de la altamente cara campaña. El gobierno Británico gastó unos 20 millones de libras comprando las casi expiradas vacunas de sarampión y rubeola.

Algunos 1.500 padres están participando ahora en una clase de acción por los daños sufridos por sus hijos, más a menudo problemas de intestino y autismo.

Wakefield et al. (1998)17, publicaron un paper en la revista LANCETA en la que ellos informaban sobre una serie consecutive de niños con enterocolitis crónica y desorden de desarrollo regresivo el que ocurrió de 1 a 14 días (la media, 6.3 días) después de las vacunaciones de sarampión, sarampión-paperas-rubeola y sarampión-rubeola. Ellos tambipen citaron el “exceso opioide” en la teoría del autism, los desórdenes autistasresultado de quiebre incomplete y excesiva absorción de peptides derivados del estómago a partir de comidas, incluyendo cebada, centeno, avena y caseína de la leche y productos lácteos, causado por daño al intestino por vacuna. Estos peptidos podrían ejercer efectos opioides centrales, directamente o a través de formación de ligandos con enzimas peptidasas requeridas para el quiebre de opioides endógenos del sistema nervioso central, llevando a la disrupción de la normal neuro-regulación y desarrollo cerebral por encefalinas endógenas y endorfinas.

Un número de padres británicos se me acercaron el año pasado y se quejaron que sus hijos tuvieron desarrollo conductual y problemas al intestino después de la vacunación mencionada arriba, y que en vez de obtener ayuda de sus doctores, se les dijo que ellos sólo imaginaron los síntomas o los causaron para atraer la atención sobre ellos. El término “síndrome Munchausen por proxy” fue usado. Causó muchos problemas y conflictos maritales y no hizo nada por las víctimas de la vacunación. Sus historias fueron horribles.

EDUCACIÓN SOBRE PELIGROS DE LA VACUNA

En resumen, la estela de desastres por vacuna está creciendo. No sólo las vacunaciones no están haciendo nada por mejorar la salud de los niños y otros recipientes, sino que estas vacunaciones causan graves problemas a la salud y agravan el victimismo de las familias de las víctimas de las vacunas.

Los padres de niños pequeños en edad de vacunación deberían usar su propio juicio y deberían educarse a ellos mismos sobre los reales peligros de este no-científico, inútil, dañino e invasivo procedimiento médico. No importa cuántas vacunas son forzadas, la vacunación no es obligatoria en Australia (aunque el Ministro Federal Liberal ha anunciado su plan de hacerla obligatoria en un futuro próximo, el que para mí sonó más como una amenaza a la vez), y los padres no tienen que vacunar a sus hijos. Aquellos padres que creen que están seguros mientras sigan la propaganda oficial, podrían tener un crudo despertar: ellos podrían ser acusados de causar daño el que resultó de la vacunación.

También urjo a praticantes medicos a usar su propio juicio y observaciones y estudiar la estela de desastre creado por la vacunación. Ellos deberían escuchar cuando sus pacientes y especialmente los padres de niños pequeños informan de efectos secundarios de vacunaciones.

La ausencia de habilidad de escuchar y observar la verdad ha creado una especie de médicos practicantes que infligen enfermedad en vez de curación, quienes llegan a ser acusadores más que ayudadores, y quienes están últimamente sólo encubriendo, ya sea conscientemente o sin saber, pero que con aterradora frecuencia incrementada para los desastres, creada por sus inútiles y mortales brebajes y ayudas mojigatas. Tal vez el término “Búmerang Munchausen” debería ser introducido para describir a aquellos miembros de la profesión médica que victimizan a las víctimas de sus propias dañinas intervenciones (vacunas en particular).

Me gustaría recordarles a aquellos que podrían estar aún pensando en que los daños por vacunas son superados por los beneficios de las vacunas, que las enfermedades infecciosas son beneficiosas para los niños para madurar su sistema inmunológico. Las enfermedades también representan desarrollo milenario. Tener sarampión no sólo resulta en inmunidad de larga vida al sarampión, sino que también una inmunidad no específica para un huésped u otro, más condiciones graves: enfermedades degenerativas de hueso y cartílago, ciertos tumores, enfermedades a la piel y enfermedades inmunoreactivas (Ronne, 198511). Tener paperas se ha demostrado que protege contra cancer ovárico (West, 196619). De manera que no hay necesidad de tratar de prevenir que los niños tengan enfermedades infecciosas.

Más aún. De acuerdo a investigación inmunológica ortodoja, las vacunas no inmunizan, sensitizan; ellas hacen a los recipientes más susceptibles a enfermedades (Craighead, 197520). Son los niños vacunados los que sufren problemas de salud crónicos (asma y constants infecciones al oido, siendo 2 de muchos efectos colaterales de las vacunas); quienes desarrollan efectos secundarios como la neumonia o sarampión atípico (el que lleva un 2 a un 15% de riesgo de mortalidad); o quienes podrían tener dificultad al pasar por enfermedades tan inocuas como la viruela, debido a que su sistema inmunológico ha sido suprimido por las vacunas.

En mi cierre remarco: urjo a padres hacerse a sí mismos algunas preguntas. ¿Ha notado cuánto son empujadas las vacunas mediante amenazas, coerción, victimización y medidas de castigo monetario, con padres que son acusados de causar lo que claramente son efectos secundarios de las vacunas?

¿Sucumbirá usted al mismo tipo de presión si cualquier otro producto fuera empujado con el mismo grado de venganza?

¿No sospecharía usted y preguntaría qué hay de malo con el producto si tiene que ser forzado sobre los consumidores?

¿Por qué tantos padres informados, tanto como muchos médicos informados, ahora rechazan la vacunación?

¿No debería usted sospechar de un sistema médico que se fuerza a sí mismo sobre usted, el que no aceptará responsabilidad por daños de vacunas y que legalmente trata de quitarle su derecho constitucional, democrático y legal de tener control sobre la salud de sus hijos y la suya propia, sin ser hostigado y victimizado?

Notas:

1 Caffey, 1.11972), “On the theory and practice of shaking infants”, Am. I. Dis. Child 24, August 1972.

2. Caffey, 1(1974), “The whiplash shaken infant syndrome: manual shaking by the extremities with whiplash-induced intracranial and intraocular bleedin & linked with residual permanent brain damage and mental retardation”, Pediatrics 54(4):39~403.

3. Reece, R. M. (19931, “Fatal child abuse and sudden infant death syndrome”, Pediatrics 91:423-429.

4. Duhaime, A. C., Alano, A.)., Lewander, W. j. et al. (1992), ‘Head injury in very young children mechanisms, injury types and opthalmologic findings in 100 hospitalized patients younger than two years of age”, Pediatrics 90(2):179-185.

5. Levine,S. and Sowinski, R. (1973), “Hyperacute allergic encenhalomyelitis”, Am. J. Pathol. 73:247-260;

6. Iwasa, A., Ishida, S., Akam a, K. (1985), “Swelling of the brain caused by pertussis vaccine: its quantitative deternination and the responsible factors in the vaccine”, japan J. Med. Sci. BioL 35:53-65.

7.Munoz, J.J.., Aral, H., Bergman, R. K. and Sadowski, P.(1981), “Biological activities of crystalline me pertussigen from Bordetella pertussis”, Infection and Immunity, September 1981, pp.820-826.

8. Wilkins,). (1988), “What is ‘significant’ and DTP reactions” (letter), Pediatrics 81(6):912-913.

9.Devin, F., Roques, G., Disdier, P., Rodor, F. and Weiller, P.J. (1996), “Occlusion of central retinal vein after hepatitis B vaccination”, Lancet 347:1626, 8 June 1996.

10. Goetting, M. G. and Sowa, B. (1990), “Retinal haemorrhage after cardiopulmonary resuscitation in children: an etiologic evaluation”, Pediatrics 85(4):585-588.

11. jacob, j. and Mannino, F. (1979), “Increased intracranial pressure after diphtheria, tetanus and pertussis immunization”, Am. J. Dis. Child 133:217-218.

12. Woerner, S. 1., Abildgaard, C. F. and French, B. N. (1951), “Intracranial haemorrhage in children with idiopathic thrombocytopenic purpura”, Pediatrics 67141:453-460.

13. Cedy, C. 1., Baraff, L. 1., Cherry,). D., Marcy, S. C. and Manclark (1951), “Nature and rates of adverse reactions associated with DTP and DT immunizations in infants and children”, Pediatrics 68(5):650-660.

14. Meadow, R. (1995), “What is and what is not ‘Munchausen syndrome per proxy?” Arch. Dis. Child 72:534-535.

15. Yawata, Makoto (1994), “japan’s troubles with measles-mump-rubella vaccine”, Lancet 343:105-106, 8 january 1994.

16. Higson, N. (1995), “Evaluating the measles immunisation campaign”, British Medical journal 311:62.

17. Wakefield, A. Murch, S. H., Anthony, A., Linnell, j. etal. (1998), “Ileal-lymphoid-nodular hyperplasia, non-specific colitis and pervasive developmental disorder in children”, Lancet 351:637-641,25 February 1998.

15. Ronne, T. (1985), “Measles virus infection without rash in childhood is related to disease in adult life”, Lancet, S january1985, pp..1-5.

19. West, R. 0.11966), “Epidemiologic studies of malignancies of the ovaries”, Cancer, july1966, pp. 1001-07.

20. Craighead, j. E. (1975), “Report of a workshop: disease accentuation after immunisation with inactivated microbial vaccines”, I. Infect. Dis. 1312(6):749-754.

Sobre la autora

La Doctora Viera Scheibner, es una investigadora científica con un doctorado en ciencias naturales. Durante su distinguida carrera publicó 3 libros y unos 90 papers científicos en referidos periódicos científicos.

Desde mediados de los años 80 cuando ella desarrolló el Monitor de Respiración Cotwatch para bebés en riesgo de muerte súbita (síndrome de muerte súbita o SIDS), ella ha hecho una extensa investigación en vacunas y vacunaciones y en 1993 publicó su libro: “Vacunación: El asalto médico al sistema inmunológico”

La Dra. Scheibner es a menudo llamada por abogados para que provea informes de experto para casos de corte referidos a daños de vacunas, y ella regularmente conduce lecturas.

Primera vez impreso en Revista Nexus, Agosto-Septiembre 1998

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Fuente

El ser humano está recuperando su poder, secuestrado por la farmafia

10 abril 2011 13 comentarios

El ser humano está recuperando su poder, secuestrado por la farmafia

 

 

 

¿Por qué siempre quienes estamos despiertos y la mafia de las farmacéuticas no nos convence con sus “investigaciones” dirigidas, unilaterales y sin base científica comprobable en forma independiente, tenemos que ser quienes presentemos las PRUEBAS demostrando que las vacunas son malas, dañinas y que no cumplen con lo que vienen prometiendo por 200 años?

Encontramos que la parcialidad con que se trata este tema es increíble. Siempre se tiende a ver los cuestionables y mañosos artículos publicados en revistas médicas que refuerzan la mentira de las vacunas, tan descaradamente como “incuestionables”, cuando en realidad son MUY cuestionables.

 

 

Las empresas fabricantes de vacunas no son la beneficencia ni menos organizaciones humanitarias. Son el NEGOCIO más rentable y la industria más poderosa (hasta ahora) que existe sobre el planeta Tierra, y eso la gente parece no verlo, especialmente quienes defienden el dogma con que les han programado su limitada y nada crítica mente.

Siempre los defensores de las vacunas, al ver que están perdidos con las abrumadoras pruebas que se encuentran por montones, cambian el enfoque y empiezan a atacar a médicos, científicos y personas que sí han logrado despertar de la hipnósis colectiva y que se han salido del “culto” a las vacunas, demostrando que sus cerebros sí funcionan y que no son meros repetidores sin sentido de la infame mentira de las vacunas.

 

 

Si un ciudadano -independientemente de la carrera, profesión u oficio que tenga- cuestiona las satánicas vacunas, saltan de inmediato a atacarle los que profitan del negocio multimillonario de las vacunas, alegando que “no está capacitado” para opinar siquiera porque no es científico. Pero resulta que una persona que tiene sus facultades mentales en óptima condición SÍ ESTÁ CAPACITADO para leer documentos y encontrar los problemas que hemos encontrado a las tóxicas pócimas de bruja, más conocidas como vacunas.

Un simple ciudadano está capacitado para leer el folleto informativo que viene con toda vacuna, pero la pregunta que los fanáticos de las vacunas no nos responden nunca es: ¿Por qué le ocultan a la gente esa información, antes de vacunarlos?

 

 

 

No estamos hablando de literatura médica, la que sí existe, y que comprueba el daño que producen todas las vacunas, sin excepción. Estamos sólo mencionando el panfleto que viene dentro de la caja de cada vacuna y que “se supone” es información para el paciente, para que se informe ANTES de decidir vacunarse o no. Pero, claro, como ahora les ha bajado a los gobiernos (por sus arreglos financieros con la mafia farmacéutica) y políticos de turno, hacer “obligatorias” las vacunas, y aunque no lo sean realmente por ley, también lo expresan en sus campañas y lo dicen sus propias autoridades de salud, como una forma de PRESIONAR a la gente a aceptar por miedo las dañinas vacunas.

 

 

En todo folleto informativo o inserto que viene con cada tóxica vacuna, se acepta (por parte del propio fabricante de las vacunas brujas) que no hay estudios sobre efectos en embarazadas o no se sabe si causan cáncer, si daña al feto, si produce mutación al ADN o si produce problemas de infertilidad para el vacunado. Si la gente supiera todo esto -ni siquiera mencionamos las larguísimas listas de los llamados “efectos adversos” que se contemplan como POSIBLES con las infames vacunas-, ellos ciertamente dudarían si aceptarla en forma tan inconsciente, ingenua y en total ignorancia.

También sería bueno que los defensores de las inyecciones de tóxicos (que son la base del negocio de la fabricación de enfermos en el mundo, los eternos CLIENTES de esta mafia para desangrarlos de su dinero, salud y finalmente de sus vidas), explicara:

 

 

 

 

¿POR QUÉ NUNCA LOS FABRICANTES DE VACUNAS HAN QUERIDO INCLUIR EN SUS ESTUDIOS A GRUPOS DE NO-VACUNADOS?

 

Eso ya NO ES científico ¿cierto?

 

¿Dónde está la ciencia hoy día en la industria de tóxicos virulentos inyectables?

Está secuestrada por esta industria inescrupulosa, que no ha dudado a la hora de deshacerse de científicos y médicos que alguna vez se levantaron contra esta mafia y les manifestaron su negativa de apoyarlos en las evidentes mentiras que ellos descubrieron an algún momento. Y decimos “deshacerse” en el sentido de eliminar a estos seres humanos íntegros, asesinándolos o -en el “mejor” de los casos- quitándoles sus credenciales científicas o médicas, junto con asesinato de imagen por medio de desprestigio usando las más viles tretas.

Siempre que aparece un médico o científico hablando contra las asquerosas vacunas, sale alguien reclamando su supuesta desacreditación para discutir siquiera el tema. Siempre alguna mano oculta publica algún sitio en internet donde hacen sus mejores esfuerzos por desacreditarlo. Siempre alguien sale diciendo SIN PRUEBAS, claro, que no es médico, que estudió un puro año y ese es el fin de la discusión, porque así lo quiere la industria mafiosa de las farmacéuticas.

No nos cansamos de entregar la verdadera información a la gente de este planeta, porque ya era hora que alguien empezara a hacerlo. Nuestra negligencia fue la responsable de que las cosas llegaran hasta este punto. Nuestra “flojera” hizo posible que entregáramos no sólo este asunto, sino que TODOS a unos supuestos “expertos”, y entonces fue que nos deshabilitamos para opinar en cada tema. Curioso resulta entonces a este punto, que siendo que cada uno de nosotros está en posesión de un cuerpo físico, no se nos permita administrar ese cuerpo, porque aparece alguien etiquetado de EXPERTO y quien dice saber qué es bueno o malo para nosotros…pero resulta que siempre lo que nos hace mal es lo que ellos insisten en afirmar es lo mejor, pero sólo porque actúan movidos por la codicia, la avaricia y la falta de integridad.

 

Dra. Viera Scheibner

 

 

Afirmamos que la Doctora Viera Scheibner es una eminencia en el tema vacunas y  se le está intentando -una vez más- invalidar por afirmaciones no probadas hasta el día de hoy.

 

 

Dr. Andrew Moulden

 

 

Lo mismo pasó con el Dr. Andrew Moulden, lo atacaron y lo difamaron, porque está informando a la gente del peligro de las toxicas vacunas y alertando que todas las vacunas producen isquemia (derrames). Él creó una plantilla con la que se puede saber a qué nivel ocurrió un derrame, por medio de revisión de fotografías (tomadas antes y después de las dañinas vacunas), la que se aplica a la cara de las personas.

 

Plantilla para medir la asimetría de la cara. Esto ayuda a determinar cuándo y dónde ha ocurrido un derrame (isquemia).

 

 

El Dr. Moulden trabaja actualmente en forma casi anónima en la recuperación de niños con graves daños por vacunas, y lo hace en silencio precisamente por la forma inhumana en la que fue atacado en todo sentido por la farmafia.

 

Dra. Ghislaine Lanctot

 

 

A la Dra. Ghislaine Lanctot le quitaron su título médico por hablar públicamente contra las vacunas asesinas, y hasta la encarcelaron por ello. La mafia farmacéutica se encargó de encarcelarla con sus argucias de siempre, para lo que tienen contratados los “mejores” abogados del diablo.

 

Dra. Rauni Kilde

 

 

A la Dra. Rauni Kilde también la desacreditaron como pudieron, por las mismas razones antes expuestas. Lo mismo pasó con la Dra. Rima Laibow. Y la lista suma y sigue.

¿Quieren ver una pequeña muestra de científicos asesinados y encontrados muertos en extrañas circunstancias? Vean este par de enlaces:

 

http://www.stevequayle.com/dead_scientists/UpdatedDeadScientists.html

http://www.stevequayle.com/dead_scientists/UpdatedDeadScientists2.html

 

Todas estas personas, nobles seres humanos que mantuvieron su integridad ante todo, son por quienes nos levantamos y tomamos su mensaje ahora, para ayudar a despertar al resto de la humanidad dormida e hipnotizada por las serpientes del gobierno oculto que intenta en estos precisos momentos tomarse por completo el poder y esclavizarnos como nunca antes, por medio de un solo gobierno mundial. Desean instaurar la tiranía global, pero sus planes de van al tacho de la basura cuando se encuentran con seres humanos despiertos y de pie, unidos en pro de la salud, la vida, la integridad, la verdad y la libertad humanas.

Si alguien no quiere hacer caso a las advertencias de peligro que estamos entregando por todo el planeta Tierra, está bien, esa será su decisión personal. Pero habrá quienes sí deseen despertar y hacer una pausa en sus vidas controladas por costumbre, por hábitos inculcados por otros y que nunca habían cuestionado. Cada día más seres humanos despiertan del letargo y empiezan a tomar la responsabilidad que les corresponde en su propia vida. Cuando despertamos y dejamos de ser víctimas, es que la verdadera libertad empieza. Lo mismo pasa con la salud: mientras una persona se sienta víctima de la vida y crea que tomando una píldora (o vacuna tóxica) se librará del miedo que carga encima, jamás se logrará recuperar. No, hasta que recuerde que el poder de sanar está dentro de sí misma, no fuera de ella.

Finalmente, esto va para los que están del lado de los eugenistas pro-vacunas (tal como Bill Gates): Dénse por vencidos. Si les queda ALGO de luz en su interior, algo de integridad, algo de remordimiento por todo el daño causado a millones y millones de personas en este planeta, empiecen a buscar otra forma de negocio, si es que no desean tratar de reparar de alguna forma los daños causados. Si siguen pagando a personas ignorantes del tema para que les vengan a hacer el otro trabajo “sucio” de molestar a quienes ya sabemos la verdad sobre ustedes, sepan que botan a la basura ese dinero, dinero -por lo demás- que está manchado con la sangre de quienes han caído en su macabro pero ingenioso engaño. Recuerden que no todo dura para siempre, menos negocios genocidas como el suyo.

 

 

La gente no está queriendo vacunarse y ustedes ahora también liberan vacunas en mosquitos…¿No será mucho?

 

 

El ser humano ha mutado y ustedes lo saben bien. El nuevo ser humano se sobrepone a todas las mugres tóxicas, manipulaciones genéticas de virus, semillas y organismos de todo tipo, nanotecnología, y tecnologías ocultas que manejan, sin importar de qué tipo sean. El ser humano nuevo, evolucionado y conciente de quien es, es inmune incluso a la radiación nuclear. Y sepan bien que vuestro show ha llegado a su fin. Tal vez vuestra enseñanza para toda la humanidad fue habernos mostrado que teníamos que despertar y sobreponernos al miedo y a la muerte.

 

Movimiento Ciudadano “Detengan La Vacuna” – Chile

Vacunación: La Verdad Oculta (Documental)

5 abril 2011 26 comentarios

Vacunación: La Verdad Oculta

(Documental)

 

 

 

 

En este   documental australiano, llamado Vacunación – La Verdad Oculta y realizado en 1998, se pone en cuestionamiento un dogma (y fraude) en la medicina ortodoxa: La Vacunación.

La Dra. Viera Scheibner (investigadora PhD) junto a cinco médicos y otros investigadores, revelan lo que realmente ha pasado y está pasando en relación con las enfermedades y las vacunas.

En él, además de descubrir esta relación directa, también desnudan la forma de como los gobiernos, en complicidad con investigadores médicos a sueldo de los grandes laboratorios, han falseado datos y estadísticas, donde únicamente sobresaltan los “beneficios” de la vacunación masiva y su “noble” propósito.

Mientras ocultan sus verdaderos y desastrosos efectos, a lo largo de toda su historia, sobre la salud de las personas y hasta de animales inyectados.

Vacunas contra una determinada enfermedad que son las causantes de otras. Metales pesados y sumamente tóxicos para el organismo humano, como ingredientes y conservantes, existen en todas las vacunas.

Como ser el Timerosal (o Thiomersal) con un 50% de Mercurio, Aluminio que está relacionado con casos de Alzheimer, etc.

Como es lógico, ante un tema tan manipulado desde los medios de información, hasta de la boca de los propios médicos y la industria farmacéutica, la ortodoxa y conservadora vacunación masiva es presentada como “milagrosa” o “mágica”, donde nuestra salud y la de nuestros hijos no corren “ningún riesgo”.

Y de aparecer uno o varios casos con ciertos efectos secundarios severos por las vacunas, inmediatamente son relacionados a cualquier otro factor, menos al verdadero causante.

Se ha comprobado científicamente, que los efectos de las vacunas pueden causar:

* Muerte

* Daño al sistema inmunológico

* Enfermedades crónicas

* Daño a la reproducción

* Y un larguísimo etcétera.

Actualmente existe una desmesurada propaganda pro-vacunación. Uds. Lo habrán notado en los medios de DES-información masiva.

 

 

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